Quería algo significativo para celebrar que mi sobrina ya es enfermera y esta taza ha sido todo un acierto por el cariño que transmite. Tiene esa medida clásica de 325 ml, perfecta para sus cafés antes de empezar el turno, y la cerámica se siente muy robusta, con un acabado brillante y liso de calidad. Lo que más valoro es que podrá meterla en el microondas y el lavavajillas sin miedo a que el diseño se borre con el uso constante. Es un detalle entrañable que reconoce todo su esfuerzo y que, sin duda, le sacará una sonrisa en sus ratos de descanso tras una larga jornada en el hospital.